Grancanariamongolia’s Weblog
Blog sobre ruta Gran Canaria Mongolia 2008

Abr
29

Feb
13

Jun
15

Una vez terminado todo solo nos queda volver a casa. El dia de hoy consistia en coger el avion de Ulan Baatar a Pekin y alli pasar dos dias de relax antes de volver a Gran Canaria. Pensabamos que habria poquito que contar y poder dedicar el dia de hoy a agradecer a todos aquellos que han creido en nuestro proyecto.

                A la hora de facturar eb Ulan Baatar nos dicen a tres de nosotros que el visado a China no es correcto. La cosa es que el visado tenia solo una entrada y una salida del pais y ya la habiamos agotado. Un fallo del consulado de China en Espana. Nosotros habiamos solicitado varias entradas, pero claro eso a ellos ahora no les vale. Al final nos quedamos tres en tierra, nos volvemos a separar tal y como empezamos. La mala suerte hizo que ademas sea domingo, y no podamos hacer nada, y no hay otra que esperar al lunes para solucionar el inconveniente antes del martes, fecha limite para poder pillar el vuelo en la madrugada a Madrid. Mal asunto, no?

                Este contratiempo no hara que desviemos la atencion del motivo de este dia que no es otro que dar las gracias a todas aquellas personas que de una u otra forma nos han dado animos para que esta locura fuera mas llevadera.

En especial a nuestras familias, a esos amigos incondicionales y todas las personas conocidas o no que han dejado esos comentarios que tambien nos han dado gas.

No queremos dejar de nombrar tambien a nuestros colaboradores:

 

GRUPO FLICK   -   FLICK COMERCIAL

BOSCH

PINTURA DE AUTOMOVILES SIKKENS

ACROMOTOR MASPALOMAS

LOPESAN  - HOTELS & RESORTS

TOP TIME CANARIAS

Jun
15

No puedo dormir por el frio, son las 4:30 de la madrugada. La temperatura ha bajado considerablemente y se me ocorre salir de la caseta, delante de mis ojos solo hay un manto blanco. Lo que la mente habia dejado como ultimo recuerdo no coincidia con su color verde. La escarcha se habia apoderado de aquel paraje. Entro y cierro los ojos…

… No son ronquidos lo que nos hace que se nos separen los parpados. Estamos rodeados de un ganado de rumiantes (vacas) comiendonos practicamente las piquetas de la caseta.

-Que tenemos hoy para desayunar? Zumo y galletas de chocolate, dice alguien de forma automatica dejando notar en su tono que sobraba la pregunta.

El que el dia anterior le habia dado por cantar la ranchera decidio tomarse el dia de reposo e ir en el coche. Un golpe en la mano derecha, la que utiliza normalmente para mantener su cubatita, no le dejaba manipular los mandos principales. No sabemos cual de las dos cosas le preocupaba mas, aunque un gamberro menos no le viene mal a la humanidad. Dado el terreno que nos encontramos fue lo mejor, sus aliadas piedras seguian presenciando el camino como si se tratara de un monton de lentejas al romperse el paquete, desperdigadas y donde menos te lo esperas.

Nunca se habia tragado tanta tierra. Una tormenta en el desierto hacia que por donde nos encontrabamos fuese un infierno, las rachas de viento ayudaban si era posible a complicarlo mas. Como ya venimos contando varios dias, cuando piensas que te vas a encontrar una cosa te encuentras lo contrario. Una terrible zona arenosa con un aire pantanoso hace que las motos se entierren hasta el punto de descansar sus barrigas en el suelo. No hay forma de sacar las maquinas de ese lugar, la tierra era tan fina como la harina, daba igual la tecnica a utilizar para salir de ese embolado. Despues de tanto intento y del tiempo empleado la mas eficaz era tumbar la moto a un lado, arrastrarla para sacarla del agujero y volvarla a levantar, asi una serie de veces que no recuerdo hasta llegar a suelo firme.

Un total de 366 Km hacen de esta jornada la mas larga de todo el recorrido. Los ultimos 92 Km fueron para cambiar de pueblo ya que en el anterior no encontramos donde ducharnos en lo que ellos llaman “hoteles”. Recorrer esos kilometros de mas solo nos acercaba un poco mas al destino final porque seguiamos sin duchas. Queda mal publicar la cantidad de veces que nos hemos duchado en 15 dias asi vamos a terminar el dia de hoy con esa incognita. Mientras… vamos a ir recordando cuando fue el ultimo dia.

Jun
15

Nos despierta el sonido de la lluvia que no ha parado de caer en toda la noche. Por este motivo y acumulando el cansancio de jornadas precedentes, nos hace dificil levantarnos de la cama del gers, donde hemos descansado. Empezamos a hablar de los dias de nuestra aventura, que ya se acerca a su fin. Las experiencias y anecdotas que se han vivido y por supuesto, la a;oranza de nuestra tierra, familia o pareja, entre otras. Nos imaginabamos junto a la chimenea que alguno tiene en su hogar, eso si en fotos. Otros en las dunas de Maspalomas y algun otro por las cumbres de la isla.

Al ver que no descampaba, decidimos aprovechar para avituallarnos de comida, y hacer alguna llamada.

Sobre el mediodia, las condiciones atmosfericas cambian. Nos ponemos en marcha. Ante nuestra vista aparecen las interminables estepas y el ganado que en gran cantidad lo habitan. Nos acercamos a un rio, donde para cruzarlo tenemos que pasar por un puente flotante, el que por supuesto hubo que pagar su correspondiente tasa, para poder pasar a la otra orilla. Pasados un par de kilometros, se nos presenta una imagen digna de “memorias de Africa”, en donde nada desmerece, el parecido con la belleza de la sahabana Africana. Mientras en el cielo de un azul intenso las nubes dan su toque a esta magnifica postal natural.

Volvemos a nuestro recorrido, en el cual aparece el tan temido barro que lleva por partida doble y simultaneamente a dos de nosotros por los suelos. Paramos y tras comentar con humor y picar un poco a los que cayeron, recordandoles las veces que han tocado tierra, nos disponemos a continuar la ruta. Pero vuelve a aparecer el barro, que nos hace inventar mil rutas y piruetas para no caernos, y hacer malabarismos sobre las motos. Alguno en su afan de evitar esta zona de barro, busca alternativas, adentrandose en un bosque, pero lo que consigue es meterse en la boca del lobo, y que las raices y ramas de los arboles, no le dejen circular, al final tras no pocas visicitudes, y esquivando los arboles consigue salir, e incorporarse al grupo. El terreno se vuelve mas sinuoso y con muchas piedras, haciendo honor a una bonita ranchera que dice ”una piedra en el camino, me ense;o que mi destino, era rodar y rodar”, la llevo uno de nosotros a la practica y termino por los suelos. Eso si con solo unas magulladuras que no le impidieron terminar la etapa del dia. Ya la noche se nos acercaba y tras pasar un rio con nuestras motos, decidimos acampar y reponer fuerzas para el siguiente dia.

Jun
15

Lo hemos conseguido, estamos en Siberia. El lago helado nos lo ha recordado durante toda la noche, en la que el frio nos ha desvelado varias veces, obligandonos a rebuscar en nuestro equipaje, buscando mas prendas de abrigo que a;adir a las que ya llevamos puestas dentro de nuestro saco de dormir. Es increible! Cuando piensas que es imposible ponerte otro sueter o pantalon mas, el pelete te lo hace conseguir. Ya veremos luego como te lo quitas.

Estamos lo mas al norte de nuestra ruta, y toca volver. La otra opcion de seguir bordeando el lago y seguir a Rusia, no entra en nuestros planes, ni lo planteamos. No sea que se nos ocurra ponernos a ello.

El dia se nos presentaba a priori, como “light”. Pero un dia sin aventura, no es un dia para los miembros del Top Time Team, asi que decidimos buscar un par de rampas y montar una corta sesion fotografica, dando unos brinquitos con las motos. Investigamos el terreno colindante en busca del lugar adecuado y tras encontrarlo, tomamos posiciones. Vale ya!!! Estamos colocados, pero alguien debera tomar carrerilla y salta, NO!!

Tras jugarnos a los Mongoles quien comienza, el elegido al azar, pone su motor en marcha. Engrana la primera y gas…. La luz delantera parpadea debido a la irregularidad del terreno y se acerca a la rampa a toda… bueno a algo de velocidad. Los flashes echan humo, mejor dicho los dedos que accionan la camara, pues aun es de dia y no ha saltado ningun flash. El piloto vuelve al punto de partida a comentar su haza;a (que tal el salto?). El que?? Pregunta alguien.. pero sino has despegado las ruedas del suelo, a todo reventar, la delantera unos milimetros la delantera. No pasaria por el hueco que dejaste con el suelo, ni una hormiga sin despeinarse, a no ser que fuese calva, claro. Que salga otro.

Ruge otro motor, se ajusta un casco, un cuello se mueve a derecha e izquierda haciendo ejercicios de calentamiento, crujen los huesos de las manos entrelazadas y un … Venga Ya!!! Se oye por ahi. Otro que se aleja, y regresa para encarar el salto, zass… La luz roja que indica el accionamiento del freno, brilla y la rueda trasera empieza a producir una polvajera en su intento de adelantar a la delantera, derrapando. Luego la luz se apaga, la moto se endereza y aparecen unos pies intentando pararla al estilo Pedro Picapiedra. Chacho, esa frenada!!!

-Es que habia un bache.

Y porque no lo aprovechaste a ver si saltabas ahi, por lo menos.

Como no hay dos sin tres, una nueva moto va a por el salto. Velocidad, concentracion, y zass…

Bueno, este parece que ha pasado un poco mejor. Al regreso al punto de partida, donde nos encontramos, nos larga.

-No se quejaran del salto, si hasta se me ha metido un trozo de nube en el ojo.

Menos lobos, chiquillo. Que no lo hemos visto. Repitelo

-Anda Ya, vamos a comer que con tanto ajetreo me ha entrado hambre.

Recogemos las maquinas desperdigadas por el campo, y bajo un arbol que en la base, dispone de un amplio hueco, disponemos de nuestra cocina movil, para comenzar con los preparativos de la comida. Ya estabamos cansados de que el chofer-guia, que era el unico que entendia la carta de los bares de comida que encontrabamos, pidiese a su gusto (que nunca coincidia con el nuestros, sobra decirlo).

Arroz y kepchut, para todos. Luego unos ciento veinte kilometros, hasta la ciudad de Moron, donde nos esperaba un calido Gers, para protegernos de la tormenta de arena que se acercaba por un lado, rivalizando con la lluvia que comenzaba a caer.

Jun
15

Nos encontramos a esta alturas pasando la noche metidos los cuatro en una tienda contando anecdotas del viaje, del presente y de los pasados, valorando lo hecho por este joven equipo con muchos animos y junto a sendas cervezas del pais proyectando proximas aventuras. El problema de un mundo tan diverso nos hace que el debate requiera de mas cervezas aun estando junto a un lago literalmente helado.

Con las frias cervezas y con un cielo estrellado, que aunque no tan sorprendente como del que gozamos en el desierto si que la ausencia total de contaminacion luminica lo hace casi igual de impresionante, lamentamos el intenso frio que trae los aires provenientes del lago que hace que no lo podamos disfrutar en toda su esencia.

Narrando el paso del dia segnalar que salimos de Moron, la ciudad mas grande que hemos visto hasta el momento sin contar logicamente a la capital del pais, despues de un calido desayuno a base de pan tostado bagnado en huevo y una tortilla francesa que le permitieron hacer a nuestro cocinero. Es la primera vez que el hospedaje en un comodo ger incluia desayuno.

El camino ya no nos sorprende en cuanto a novedades aunque si que nos sigue animando tanto sus impresionantes fotografias como la velocidad a la que hemos decidido conducir hoy. En este recorrido prima la tecnica mas que la velocidad. Las piedras golpeando en la llanta hacen que a mas de uno le llegue esos toques al alma. Realmente no hay ganas de bajar el ritmo pero menos aun de parar a cambiar ruedas pero claro, quien le dice a un motero que baje el ritmo cuando mas alegre circula.

Subir y bajar montanas es la tonica del trayecto pero en la fragor del ritmo cogido nos percatamos de que el vehiculo de asistencia no aparece y con este tampoco sus tres tripulantes: el conductor, su hijo y el primer damnificado de la aventura.

Tras esperar en la cima de una colina un buen rato y soportar para asombro de los tres motoristas que aun continuamos en pie la ’’visita’’ de una vendedora de souvenir vemos llegar a lo lejos a nuestro 4X4. Este coche tambien es susceptible de pinchar por supuesto y desde luego que lo hizo y ademas a lo grande: Un corte de varios centimetros en la banda de rodadura y la advertencia de que no lleva mas neumaticos nos mete el miedo en el cuerpo.

Continuamos el ritmo no obstante y por fin llegamos al punto mas al norte del viaje: El lago Khosvol. Este lago de 125 km2 nos impresiona casi tanto como su parcialmente helada superficie. Por supuesto que las fotos no faltan y mas teniendo un fondo con animales como yaks, vacas, caballos etc.

Como es obvio viendo el lago de esa manera y lo animado del ritmo, aun con el corazon acelerado, al gamberro del grupo (quien iba a ser si no), se le ocurre una apuesta, o mejor dos: El ultimo que entre al agua paga una ronda de cervezas y el primero que salga pues una cena. El riesgo de llegar al punto de cogelacion le paso por la cabeza a mas de uno (la pela es la pela como diria un catalan).

Entre risas nerviosas y dudas nos desvestimos y casi sin dar el ‘’ya’’ de rigor nos vemos metidos en el agua rodeado de placas de hielo que hace que por fin la tierra mongola vea la sangre canaria correr. Lo que no ha conseguido mas de 2.000 kms de moto a velocidades de vertigo lo ha hecho un trozo de hielo.

De nuevo risas, piernas coloradas por el frio y alguna que otra sangrante, comentario sobre lo bien que se esta en tierra firme y a montar las tiendas.

La primera parte de la apuesta habia que cumplirla esa misma tarde-noche por lo que tras tener el lecho preparado para la fria noche que nos esperaba decidimos adentrarnos en el camino direccion norte hasta que encontramos un ger-tienda que nos vendio las 6 cervezas a precio de oro como turistas que somos: 1,80 euros al cambio por cada botella de 500cl. Un despilfarro vamos, jaja

Y ahi nos encontramos nosotros metidos en la caseta riendo y bebiendo cual acampada en los llanos de Pez en pleno invierno cuando de repente oimos el sonido mas impresionante de todo el viaje. Enmedio de la noche el fuerte galope de una manada de caballos seguido de lo que suponemos su “pastor” cantando acapella una hermosisima melodia que llegamos a pensar que alguien habia conectado los altavoces de una discoteca en la selva. Por supuesto el silencio se hizo en la tienda para disfrutar la mezcla del galope animal y la sintonia mongola. Raudos salimos al exterior pero la oscurisima noche apenas nos permitia distinguir nada a varios metros delante de nuestras narices.

Ya habia que descansar: manana comenzaria la cuenta atras teniendo que deshacer el camino andado este dia para regresar a Moron y de ahi camino a la capital.

Pero faltaba el susto del dia. Cuando casi estabamos cayendo en los brazos de Morfeo el vibrar del suelo nos solivianto a todos: Se acercaba una manada de caballos que nos puso el corazon en un puno. Sabran que estamos aqui? Nos esquivaran? Parecen cientos!!. Pero sin tiempo para avisarnos mutuamente el ruido va cesando. Que diablos habra pasado para que llegaran asi corriendo. Que habra ahi fuera. Las conjeturas a gritos entre casetas era el preambulo de un silencio hasta el dia siguiente si no hablamos de la locomotora humana que viaja con nosotros y a la cual ya nos hemos acostumbrado aunque se pone en marcha cuando queremos dormir. Y despues dicen que en Canarias no hay trenes.

Jun
14

Una manana mas, un dia mas. Estamos llegando a un punto que cansa levantarse pensando en que hay que recorrer unos 250 km en moto, por tierra, dando zarpazos a nuestros agotados cuerpos con las irregularidades del terreno.

El ambiente entre nosotros sigue siendo el mismo que el del primer dia, sano, con sentido del humor y sobretodo un ambiente genial de companerismo, a pesar de que alguno declara la guerra al desaparecerle un trozo de chocolate de su parte de desayuno.

El GPS es el unico elemento que tenemos con animos suficiente para indicarnos siempre la direccion a tomar. A lo lejos unos puntos con una estela de polvo detras nos indica que algo se acerca. El tiempo no parece que pase, las grandes llanuras hacen dificil saber exactamente la distancia asi que todo es cuestion de seguir sin esperar el momento del encuentro. Unos minutos despues nos cruzamos con cuatro motos, suavisamos la marcha dejando que el polvo repose a su lugar de origen, nos miramos y entre un paro y no paro, nos saludamos y dejamos nuestra duda atras sacando la pierna y poniendo la burra de nuestras monturas. El ambiente motero se palpitaba sobre el terreno. Se trataba de cuatro rusos que venian de su pais para realizar el mismo trayecto que ya nosotros habiamos sufrido pero en sentido inverso.

Los apretones de mano eran tan impresionantes como sus motos, como diria Fernando Alonso en su anuncio… “ese pedazo pepino”, unas motos tan espectaculares como pesadas por lo que nos hubiese gustado verlos en los terrenos por lo que pasamos en algunos momentos.

Mientras le comentabamos el recorrido que habiamos hecho ponian cara de asombro al ver que tan solo llevabamos un coche con un mecanico amagnado y su hijo que ademas de hacerle compania le ayudaba a bajar las petacas del techo. En ese momento llegaron sus vehiculos, dos Land Cruiser y una pick-up 4×4, eran un total de 16 personas, 4 motos y 2 pilotos por cada una que se relevan cada cierto tiempo, otras dos personas de asistencia medica, 3 mecanicos, 1 fotografo que era conductor junto con otros dos que conducian y ademas eran guias del pais. Se genero un ambiente simpatico, incluso uno de ellos habia estado de vacaciones en el sur de Gran Canaria. Esa sensacion nos agrado. Fotos de rigor del grupo y a seguir cada uno su camino mientras intercambiabamos gestos de buena suerte. Algo nos decia que nos habiamos quedado un poco cortos en logistica lo que hizo que al despedirnos nos quedaramos un buen rato comentando la jugada.

La ultima parte de del trayecto fue un descenso por una especie de canon estrecho con paredes altas a sus lados y dibujando un zigzag perfecto. Una zona donde se veia que corria el agua, sus piedras bien pulidas y la limpieza de estas dejaban claro lo peligroso del camino y lo goloso que era para algunos hasta el punto de darse un puntito competitivo. Buscar el fallo del que te precede hace que busques el hueco para colar tu rueda hasta que una piedra cruza sin mirar y es atropellada, evidentemente, una caida mas se contabiliza al cerrar el dia.

Jun
14

Tras pasar la noche, de nuevo junto a otro rio, despertarnos en medio de un ganado de ovejas que rodeaban nuestras tiendas, nos disponemos a salir hacia nuestro destino sito a 174 km. Lo primero que divisamos son antiguas fabricas rusas a las afueras de la cuidad de Tsergled, que estan abandonadas y en deshuso creando un ambiente fantasmagorico. Al llegar a la cuidad repostamos combustible, mientras observamos el ir y venir de los cuidadanos que a un ritmo tranquilo y sosegado nos hace ver que aqui el stress aun no ha llegado, en sus rostros frios y poco expresivos se ve reflejado las durezas de las condiciones de vida.

A lo lejos divisamos un monasterio que para llegar ahi que subir una interminable escalera, y nosotros curiosos nos acercamos para realizar la tipica foto para el recuerdo. Salimos de la cuidad y como es preceptivo tenemos que pagar peaje y viendo ya la escases de fondos y los dias que aun nos quedan por delante, nos hacen ver que tenemos que apretarnos el cinturon, por estos lares se paga por todo, al extranjero y por ende a su cartera se le saca partido por todo (todo se aprovecha como el cerdo).

Al circular podemos observar gran cantidad de ganado que en alguna ocasion obstaculiza nuestra marcha, podemos encontrarnos desde ovejas, cabras, caballos, y los yak tipicos de este pais asiatico, que son una mezcla lanuda de vaca con bufalo y que nos miran sin inmutarse a nuestro paso.

Y claro, surgen las averias en esta ocasion, no de las motos sino del vehiculo de apoyo convertido a estas alturas, mas en cuarto trastero viendo que la organizacion que brilla por su ausencia en su interior. Puestos en marcha de nuevo, se divisan negros nubarrones que abarruntan agua. Que mas tarde se hacen realidad sobre nosotros, telones de agua acompa;ados de relampagos y estruendosos truenos, creando una atmosfera de diluvio universal, en el cual nosotros estabamos inmersos y no encontrabamos el Arca de Noe, que nos rescatara. Echandole un par de ruedas, seguimos nuestra andadura, mojados y con un frio que nos hace pensar en un posible resfriado con todo esto la conduccion se hace mas tensa y no nos permite ni una minima distraccion sobre el terreno sobre el que circulamos. Nos acercamos a nuestro destino pero antes una gran zona volcanica que nos hace recordar nuestra querida tierra donde destacan un crater cubierto de picon, bordeando las laderas y alrededores. Otra curiosidad es un malpais enorme donde surgen, imnumerables pinos en un contraste que hace que nuestros ojos, no asimilen tal belleza.

Llegamos por fin a nuestro destino junto a un lago, deseoso de poder descansar, cambiarnos y tomarnos una sopa bien caliente. Que a mas de uno en su impetu termina por quemarle la lengua. Ya dentro del Gers, en el que nos disponemos a pasar la noche, nos calentamos en una especie de chimenea mientras fuera sigue lloviendo, y la tarde languidece.

Jun
14

Tras desperezarnos, un ligero desayuno a base de zumo y galletas, (hoy ademas hay dos sabores a elegir), vaya privilegio. Recogemos mecanicamente las tiendas y nos disponemos a comenzar la ruta prevista para hoy. Buscamos con la mirada el chucho, que no ha parado de ladrar en toda la noche –no esta-, posiblemente se habra ido a dormir.

Arrancamos, los primeros metros paralelos al rio, junto al cual habiamos acampado. Si antes veiamos vacas y camellos a diario, en manadas o como ganado, ahora la vista se centra en los yaks que pastan tranquilamente a nuestro paso sin inmutarse por el ruido que armamos al pasar. Estamos en las afueras de la cuidad de Karakorum, a lo lejos hacia el norte se vislumbran cadenas montagnosas donde el agua fluye sobre la tierra y por debajo de ella.

El ritmo hoy es muy tranquilo, pasamos algunos kilometros de “casi asfalto”, pues los baches y socavones se suceden en la “seudocarreterra”. Cuando abandonamos esta nos internamos en otra de tierra, donde el ritmo se vuelve mas alegre, al igual que el paisaje. Continuas subidas rumbo a una misteriosa monta;a que esconde un secreto en su interior.

Vamos en una formacion que podriamos definir como clasica. Un grupo de avanzadilla, formado por tres motos, un poco mas atras el coche que porta los repuestos y equipajes para a continuacion y cerrando la formacion, “el indio”. Oteando el horizonte, olfateando el aire, inspeccionando cualquier huella que indique la direccion tomada, suceptible de distinguir todas las especies animales y vegetales que vamos dejando atras. Capaz de responder a cualquier pregunta que le planteamos y de comentarnos la cantidad de pinos que hemos dejado atras, a derecha e izquierda, o incluso la cantidad total de todo el recorrido. Nos avisa de su presencia, indiferente de la distancia a la que nos encontremos, pues su grito de guerra es tan agudo como el sonido del “almirez tibetano”, que mas de uno se lleva de recuerdo.

El motivo de tal llamada nos desconcierta y damos la vuelta. El caballo no solo lo ha descabalgado, sino que tambien lo ha atrapado, asi que acudimos en su ayuda para rescatarle. Y tras una peque;a reparacion casera a su pie, nos introducimos en la monta;a. Una dura trialera, tras pasar la entrada del Parque Nacional, nos recibe.

El ritmo aqui es lento y la tension maxima. Roderas profundas formadas por el paso del agua, y raices de arboles, que sobresalen del terreno dificultan nuestro ascenso. Las maquinas se fuerzan y elevan su temperatura, es bastante complicado seguir ascendiendo, pero metro a metro, lo conseguimos.

Ha valido la pena, bajo la inmensa roca que corona la monta;a, un peque;o templo budista, nos deja ver su curiosa ubicacion. Tras aparcar o mejor dicho dejar las motos, pues en el bosque los aparcamientos sobran (de momento) nos acercamos a la subida del templo. Ascendemos unos doscientos metros y cuando nuestra lengua esta a punto de llegar al suelo una puerta donde aparece un minusculo monje budista, que no debe pasar de los doce a;os, sale a recibirnos (y cobrarnos la tasa, claro). Subimos, bajamos, entramos en el templo y curioseamos por los alrededores, exepto en una gruta a la cual no nos atrevemos a entrar, pues a pesar de los carteles con las indicaciones para hacerlo, el tama;o no nos convence, y decidimos dejar ese tramite para otro viaje.

Una vez deleitados con este bonito lugar, el descenso tambien requiere su tiempo y cautela, afortunadamente sin consecuencias, por lo que continuamos hasta el lugar donde volvimos a plantar nuestras tiendas, con la intencion de lavar un poco nuestras sudorosas y polvorientas vestimentas. Solo esto ya de por si fue toda una aventura para mas de uno que se estrenaba en estos menesteres pero no me dejan describirlo……