Grancanariamongolia’s Weblog
Blog sobre ruta Gran Canaria Mongolia 2008

Jun
14

Primer dia de ‘’descanso’’ de nuestra aventura. Como tal lo aprovechamos para descansar, hacer turismo y visitar la antigua capital de la nacion mongola: Karakorum.

Esta ciudad fue la establecida por el mayor conquistador de la historia ‘’ Gheghis Khan’’ en centro de sus operaciones. Como tal aun conserva alguno vestigios de su importante historia.

Tras levantarnos y asearnos dentro de lo posible, visitamos el Templo historico de Erdenne Zuu, lugar de residencia de generaciones de khanes y de oratoria en la ciudad. Teniendo en cuenta que esta ciudad tiene mas de 8 siglos de historia debemos reconocer que nos ha defraudado un poco. Esperabamos encontrar algo mas ‘’decente’’, si se permite la expresion, en un pais en el que hemos visto impresionantes estepas, algunas sucesiones de montagnas y desde luego un enorme desierto pasando por pequegnas aldeas que nos han dejado un sabor agridulce en cuanto a sus gentes y su ambiente.

No obstante la visita al templo mencionado no nos deja indiferente. La historia dice que esta ciudad y su templo amurallado, sede del corazon del imperio, sirvio de base a los conquistadores mongoles en China para edificar la llamada ‘’Ciudad Prohibida’’ de Pekin.

Alli nos hacemos las rigurosas fotografias con el uniforme tipico del guerrero mongol de la epoca cual turista montado en burro paseando por la Cruz de Tejeda. Visitamos todos los templos en donde se puede observar la extragna manera de adorar a Buda y a su imagen en la tierra personificada en el Dalai Lama.Desde luego es otra cultura y otro culto. Los monjes budistaas nos ofrecen sus oraciones mientras nosotros, no se si de forma irrespeutosas segun su cultura o no, les miramos algo aturdidos por la devocion reinantes en estos recintos.

Al salir y para no ser menos que en el resto del mundo, nos damos de frente con puestos de souvenires en donde por fin podemos disfrutar del regateo. Algo que hasta ahora no habiamos visto sino en China. Logicamente nos compramos cosas que no nos hacen falta y que en cuanto lleguen a casa arrimaremos en un trastero. Pero habia que comprar algo. Es ley de vida del turista viajero.

De resto la ciudad nos aporta muy poco. Como anecdota del dia ha que mencionar que justo en el lugar donde ibamos a montar las tiendas junto al cauce de un ancho rio fuimos testigos, camara de foto y video en ristre, del parto de una vaca. Tan ensimismados estabamos con este hecho que casi no nos percatamos de la rapida llegada del posible padre de la criatura al que nuestra presencia no le debio hacer mucha gracias y consiguio que nuestras motos aceleraran como nunca en todo lo que llevabamos de expedicion. Como en cualquier pelicula de intriga que se precie siempre hay una moto que no consigue arrancar hasta justo cuando tiene al animal a escasos metros.

Despues del susto y miestras montabamos las tiendas comentabamos la jugada y nos lamentabamos de no tener el ‘’aplomo’’ suficiente para permanecer grabando mientras la bestia cornuda corria hacia nosotros.

Jun
06

Hoy ha sido una peque;a jornada de transicion. Nos levantamos sobre las nueve de la ma;ana, y empezamos con el ritual de vestirnos. Ropa interior, mas o menos limpia, dependiendo de la cantidad traida, y protecciones, rodilleras, camiseta, pantalon interior, y exterior, botas, casco, guantes y a ver estepa nuevamente.  Salimos de una peque;a villa donde pasamos la noche, en al cual no paro de llover, esperabamos que el terreno, estuviese complicado debido a este fenomeno atmosferico, pero no es asi,  las pistas son sencillas y el terreno absorvio la mayor parte del agua. A unos 60Km. nos detenemos en un peque;o arroyo, donde cargamos agua, que pasamos a purificar con unas pastillas que hemos traido para ello, y aun debemos esperar media hora, para que el proceso se cumpla, antes de tomar el liquido elemento. Mientras esperamos y tomamos un peque;o refrigerio, un chaval con un camello se acercan, el animal tiene sed (los camellos, tambien beben, aunque sea de mes en mes) y curiosea por nuestro alrededor, le ofrecemos unos caramelos, y el nos agradece el gesto invitandonos a montarnos en su cuadrupedo acompa;ante. Este no es tan amigable como el ni;o que lleva sus riendas, no le hace ninguna gracia que se suban a su grupa y menos cuando el primero es el que mas kilos lleva encima. Asi que reacciona, escupiendo la yerba que rumia en su boca, dejando un pestilente aliento, en el antes limpio aire. Nos ha convencido, le dejamos que siga tranquilamente comiendo, mientras el nomada da vuelta por las motos, observandolas. Pasados unos minutos, sin que apenas lo notemos, han dejado el riachuelo y sus alrededores. Continuamos la marcha, tranquilamente, hasta llegar a un pueblo con amplias carreteras sin asfaltar, donde transitaban muchos vehiculos pesados, sin que pudiesemos averiguar, cual era su cometido.


Nos llevan a a comer a un nuevo restaurante, lo de nuevo, es porque aun lo estaban construyendo. Solo tiene un tipo de comida, que presumimos sera la especialidad de la  casa, y que a nosotros nos quito totalmente las ganas de seguir probando la comida del pais. Esta en concreto consistia, en una bola de carne, con su grasa incluida, recubierta de masa, que acababa en forma puntiaguda, con unas estrias laterales, cocinada al ba;o maria. NADA COMO UN POTAJITO>
 El resto del dia paso en llegar a una cuidad llamada Karakorum, (pueblito, rodeado de vallas de madera), donde Gengis Kan fundo la capital de Mongolia, en su siglo. Gers, comida y descanso

Jun
06

Esta jornada es lo mas parecido a un videojuego al que se puede imaginar en el cual variamos de distintos terrenos empezando por la arena, tierra, gravilla y barro. Ponemos el play, salimos del gers en el que habiamos pasado la noche y arrancamos el dia en las gigantes y majestuosas dunas del desierto. Abandonamos esta fase del videojuego y nos adestramos en las estepas de infinito horizonte y como es habitual, surgen a las primeras de cambio el primer inconveniente: un pinchazo y siete radios rotos que ademas que la goma, pincha un poco nuestros animos. Nos abandonamos a nuestros pensamientos sin mediar palabra y para colmo de imprevistos nos damos cuenta que no llevamos agua y quedan 250 km por delante. Mas de uno quisiera haber nacido camello para poder superar el infierno que nos aguarda.

Nos ponemos de nuevo en marcha,. El rugir de los motores nos hace despertar y volver a tomar las sinuosas pistas que mezclan los mas variados terrenos donde empiezan las caidas que nos ensegnan lo duro de nuestra aventura.

            Ya recorrido la mitad de la jornada aparecen las primeras gotas de agua, que se clavan como minusculas agujas sobre nuestro rostro haciendo mas dificil la conduccion pero como no todo esta previsto aparece el barro, y eso amigo mio, son palabras mayores. Ahora si que la fase final de juego se complica y hace caer varias veces al mismo que ademas de conseguir un “game over” por su parte se lleva nuestras risas y burlas. No obstante todos quedamos marcado con muescas de barro sobre nuestras botas y equipamiento, pero todo tiene su recompensa final y llegamos al destino, directos a una tienda de pueblo que aparecia como una ficcion delante de nuestros ojos, donde pudimos saciar nuestra sed y refrescar nuestra infernal jornada.

Pero no acaban ahi las anectodas del dia. Falta la sorpresa final. Por desconocedores de las normas del pais a los tres mas cerveceros se le ocurren salir bebiendo una cervecita fresca por la calle cuando oimos un voz con autoridad a nuestras espaldas que no podia ser otro que el policia del pueblo. Parece que nos persiguen. Nos acompagnan a un local para que la bebamos dentro y una vez terminado nos estaba esperando fuera para ponernos la correspondiente multa… 4000 “mongolitos”(Asi hemos bautizado a la moneda del pais) que al cambio vienen siendo unas 2,5 euros. Tantos nervios para eso. Jajaja, viva el botellon.

Jun
06

La tienda de campagna se empieza a calentar y nos obliga a salir, “32 grados”. La temperatura con la que empieza el dia ya nos advierte que vamos a sufrir un poco. Mientras desayunamos comentamos la cantidad de artimanas que estuvimos haciendo la noche anterior para mantener nuestras maquinas en linea mientras nos quejabamos doloridos.

Partimos en busca del pueblo que la noche anterior nos habia dado planton. A mi alrededor solo soy capaz de ver un horizonte, que se extiende a mis 360 grados. Un terreno seco con pequenos matorrales. Si el dia anterior nos habiamos dado casi por perdidos, la cosa no habia cambiado mucho. Los primeros pasos los damos tras el conocedor del terreno. Con su cara curtida por el sol, sus ojos rasgados y su serenidad ante cualquier problema, toma rumbo sin tenerlo claro, pero decidido.

Mientras hacemos kilómetros, nos vamos tropezando familias en medio de la nada, con sus cuatro cosas contadas, el conocido gers, con su panel solar, donde cargan una bateria de 12 voltios, para poder tener algo de luz en la noche, su oxidada parabolica (suponemos que servira para algo, pues no vimos televisiones), y su humilde rebano, generalmente de ovejas y  cabras pues sus necesidades son otras.

Topamos con gente generosa que no dudan en invitarnos a degustar un trozo de queso de su humilde ganado. Lo recibimos con agradecimiento, pero el sabor de este alimento es fuerte e intenso, tal vez demasiado para nuestro paladar.

Mientras disfrutamos tambien de estas pequenas grandes cosas, llegamos a una zona de arena. Nos cambia una vez mas el paisaje por completo. Unas grandes pendientes donde asumimos que tendremos que pagar el peaje de las caidas. Nos situamos estratégicamente, esperando que alguien sea el primero en “retratarse”, asi que con toda nuestra mala idea, nos colocamos camara en ristre, para inmortalizar tan gratos momentos. Afortunadamente, “casi nadie” toca la arena, pero claro, siempre existe la ovejilla negra del grupo, que para regocijo y risas del personal , no solo lo hace por una vez, sino que repite, ademas, cual especialista cinematografico, nos deleita con una patada voladora, voltereta y doble tirabuzon incluido, levantandose rebozado en arena como una croqueta.

Este trayecto es el unico que existe para llegar al valle sagrado de los dinosaurios. En ningun momento pensamos que existiesen vestigios del paso de estos increíbles animales. Pero no fue asi. Fosiles de dinosaurios salian a la superficie o permanecian incrustados sobre las arenosas tierras de este valle. Ascendemos para observar de cerca estos fosiles, y quedamos admirados por su tamano, y estado de conservación. Solo nos falto un poco de carbono 14, en nuestro equipaje, para comprobar que todo aquello no era un timo.

Después de comer en un poblado nomadas, dentro de un Gers, (no sabriamos que, pero carne habia), supuestamente sopa de carne de camello.

Tras este delicioso refrigerio, nos dirigimos a las tan esperadas dunas. Estamos viviendo un dia intenso de multiples paisajes. En el horizonte divisamos, unas leves lineas amarillentas. Nos acercabamos a una tremenda cordillera de arena. Sus primeras dunas llegaban a medir, según el GPS, unos 600m. de altura. Nada que ver con lo que conocemos como dunas, en cuanto a tamano se refiere. Los rayos del sol hacian un atardecer dorado.

Jun
05

Empezamos el dia como nos acostamos: cansadisimos.

Aunque tras desperezarnos en nuestas tiendas de campagna nos vamos animando.

Despues del tipico desayuno a base de zumo y galletas nos equipamos como automatas y recogemos el campamento para dirigirnos hasta el punto mas a sur de nuesro trayecto.

 

Dejando atras las primeras cimas del camino en donde pasamos al noche nos adentramos nuevamente en la inmensa llanura mongoliana.

 

De momento el uso de las protecciones ha sido menos del previsto pero se han usado muy a nuestro pesar.

Atravesamos unos cuantos gers de pastores y algun que otro poblado en donde somos la atraccion de la poblacion . La gente nos mira con asombro lo que nos cohibe ya que si ellos no estan acostumbrados a ver cuatro occidentales en moto menos lo estamos nosotros a ser observados por una multitud que ademas no guarda reparo en subirse a las moto en cuanto nosotros nos apemaos de ellas.

La experienca el dia anterior con la policia nos hizo guardar silencio y mostrar una sonrisa, nerviosa eso si, ante tanta gente y su falta de respeto por los vehiculos. Quizas son sus costumbres pero nos choca bastante.  Estos detalles nos extranan, mas aun viendo como muchos pastores han abandonado sus caballos para guiar al ganado en moto de marca y modelos muy autoctonos eso si.

 

            Tras comer algo e uno de estos pequenos agrupamieto de gers nos acercamos al parque nacional de Gobi, zona muy escarpada entre montanas. Damos rienda sueltas a nuestra tecnica sobre la moto en terreno que todavia no habiamos probado. Finalmente llegamos a un pequeno parking donde tenemos que abandonar las monturas para seguir a pie sobre un rio cubierto por un manto blanco de hielo. Con el temor inicial a las caidas que todavia no habiamos sufrido en las motos caminamos sobre tan resbaladiza superficie durante un buen rato.

Toca sesion fotografica en tan espectacular paisaje donde ademas conseguimos distinguir alguna cabra montesa mimetizada con el terreno.

Debemos regresar a nuestra ruta ya que la noche se acerca. Nos queda solo una hora de luz y mas de 100 kms, por delante.

 

Las prisas y los animos tan subidos hacen que por fin probemos la dureza del terreno pedregoso donde estabamos. Sin danos fisicos pero si en el orgullo tras unas pequenas risas continuamos la marcha.

Finlmente la noche nos engulle pero impensablemente eso no hace que baje el ritmo. Quien nos iba a decir antes de venir que seriamos capaces de alcanzar velocidades tan altas en medio de un desierto tran peligroso como el del Gobi en plena noche. Verdaderamente no eramos conscientes de lo que haciamos de tal manera que perdimos toda referencia con el nativo acompanante y el vehiculo de cuatro ruedas, detalle del que nos percatamos un buen rato mas tarde.

Decidimos regresar sobre nuestros pasos pero ,cuales eran?. Confiados en nuestro acompanante habiamos ignorado usar el cargador solar para recagar el gps al que hacia varias horas que se le habia agotado su bateria.

Nos erncontrabamos en medio del desierto, cuatro motos conducidas por cuatro canarios y perdidos. A lo lejos vemos una luz, probablemente sea nuestro vehiculo, nos acercamos y … lamentablemente era un gers donde un matrimonio de pastores salen asombrados y con cara de espanto. Volvemos a recordar nuestra experiencia del dia anterio y decidimos pedir disculpas y largarnos del lugar.

 

Lo unico que nos queda es dejar las motos en marcha situando su alumbrado de largo alcance  dirigido a cada punto cardinal. Nos tranquilizaba en parte el haber visto durantre nuestro tramo nocturno a un pastor y su hijo junto a una moto con su motor abierto. Eso nos dio que pensar que muy mal se tiene que dar las cosas para que alguien no nos sacara de alli.

 

Finalmente, casi dos horas mas tarde, aparece a lo lejos una luz que se mueve. Sin excesiva confianza esperamos que sea nuestro vehiculo.

Gracias a Dios aparece y nos anima. Estamos medio congelados y casi sin combustible. El cansancio y los nervios nos deciden a montar las tiendas alli mismo bajo un sorprendente cielo estrellado.

Jun
05

Salimos temprano, sin haber descansado mucho. Y eso que pasamos la noche en una especie de pension, bar de carretera, karaoke y no sabemos que mas, ya que nos fuimos a dormir con el miedo en el cuerpo tras un pequeño encuentro con algunos policias (al parecer de alto rango) que cubrian su uniforme con ropa civil y se encontraba algo pasadillos de copas. Alegrandonos de alejarnos de este pueblo, nos ponemos a rodar de nuevo, a traves de extensas llanuras, con alguna que otra hierba salpicada, aquí y alla. Es normal ver a lo largo de nuestro recorrido, grupos de camellos, y caballos, que pastan tranquilamente, las hierbas que apenas se dejan ver, pues crecen unos cuatro o cinco centimetros, dando un color verde a toda la superficie, en lugares mas fertiles, se reproducen a mas altura, dando lugar a acumulaciones de arena en su base, siendo estas uno de los muchos peligros, que tenemos cuando rodamos, campo a traves. Hoy lo estamos haciendo a un ritmo tranquilo, animado de vez en cuando con algunas derrapadas y un veloz trote durante algunos kilometros despues de los cuales paramos a reagruparnos de nuevo. Es obvio que nos estamos divirtiendo, las motos hoy van genial y las pistas invitan a apretar el puno tanto como nos atrevamos y claro… eso implica probar las protecciones, primero uno y luego otro las vamos verificando, funcionan!!

Toca dormir al aire libre y casi lo hacemos solo en el aire…., me explico, el compa;ero que  abre el grupo, conecta de repente la luz roja intensa, de su piloto trasero,  a la que sigue una inmensa polvareda, aun mayor de la normal que nos pone en alerta. Esta  intentando parar, algo que con mayor o menor arte pero ha conseguido. El resto aminoramos la marcha,  y sorpresa!!!   ante nuestros asombrados ojos la pista ha desaparecido.

No damos credito a lo que vemos, un inmenso mar de dunas petrificadas y de caprichosas formas debido a la erosion del agua, se extienden tras sortear una caida vertical de mas de 80 metros.

De la que nos hemos salvado. Aquí no existen los discos ni las senales de peligro, que susto!!

Una vez recuperado el aliento y las pulsaciones nos reconfortamos mirando el increible paisaje sacado de la prehistoria.

Bordeamos el barrando volviendo sobre nuestros pasos y nos adentramos en una excursion no exenta de dificultad, a traves de estas dunas, en la que fueron clavadas los vientos de nuestras casetas para pasar la noche, eso si, un poco inclinados.

Jun
05

 

El dia comienza temprano, a las 6:00 de la manana, hemos acordado ir a recoger las motos y preparar algunos repuestos mas. El fallo electrico de la moto no ha podido ser reparado, asi que la agencia de alquiler nos incorpora otra moto mas de 600 c.c.

Nos volvemos a poner en marcha nuevamente y esta vez no llegamos tran lejos, una moto hibrida, montada con los elementos de dos que fallaban (una de las cuales fue la que se rompio ayer) nos aleja por segunda vez de la posibilidad de seguir rumbo al desierto. Mas llamadas, y tras una larga espera la solucion.

Asi que con las cuatro motos, aparentemente en buen estado, salimos directos al Gobi.

Los primeros kilometros se hicieron sobre asfalto en la perisferia de la ciudad, a unos 40 Km entramos en una pista direccion al sur, tomamos contacto con la superficie de tierra. Mientras nos desplazamos, vamos desparramando la vista dejandonos impregnar por el desierto. Vemos alguna ave rapaz y cientos de ardillas que corren despavoridas al oir el ruido de las motos.

Estamos disfrutado por fin del desierto, extensas llanuras inacabables, peque;as montanas y frio para comenzar. Los guantes y los cubremanetas de las motos no son suficiente proteccion. Algunos companeros mas previsores han venido provistos de guantes Wind Stopper, estos no pasan tanto frio.

Aunque nos informamos previamente nunca imaginamos ver el desierto nevado, pero por lo visto aquí es normal en algunas epocas del ano. Bajo las rocas y en los lugares sombrios se observan trozos de hielo, y escarcha sobre las peque;as hierbas. Avanzamos rapidamente pues la pista es amplia y nos permite un comodo ritmo.

 Tras 350 Km. llegamos a la ciudad donde pasaremos la noche.

Jun
05

 

 Este ha sido un dia increiblemente intenso. Reencuentros, alegrias, ilusiones, adrenalina, desilusiones, cansancio, arropamiento y prisas.

El dia comienza a las 00.10 horas, cuando el compa;ero que estaba en Pekin se vuelve a unir al grupo, pero con un peque;o handicap, otro mas, su visado es valido solamente por un periodo de siete dias, asi que tendra que tramitar una ampliacion, o ……

 

Los tramites nos retrasan y vamos a preparar las motos. Pasado el mediodia nos ponemos en marcha recogiendo eso si el visado antes de salir de la capital.

Comienza la diversion. A partir de este momento no existen normas de circulacion para  las motocicletas. Tras sortear el intenso trafico, salimos a las afueras de la ciudad.

 Apenas recorridos los primeros kms, concretamente veintisiete (27), una de las motos, se nego a seguir. Tras una llamada y una larga espera, regresamos sobre nuestros pasos a la ciudad. Decidimos posponer el inicio de la aventura durante unas horas, recopilar repuestos en el ‘’Mercado Negro’’ de Ulan Bator, y la contratacion de un coche, para poder trasportar estos, y el resto del material.

No fue dificil convencer a un antiguo soldador, formado en la antigua Union Sovietica cuyo unica exigencia fue que aceptasemos a su acompa;ante, (su hijo), aprendiz de mecanico.

Estos cambios se salen de nuestro presupuesto inicial, asi que debemos reconsiderar algunos gastos y lujos superfluos.

 

Hace un frio de narices que a medida que la noche avanza se vuelve mas intenso. La gran Plaza del Gobierno presidida por una gran estatua del fundador de la nacion mongola, Ghenghis Khan, se esta volviendo un lugar bastante familiar.

Regresamos a nuestra base de operaciones en UB y en la intimidad preparamos un pequeno agasajo al companero que celebra su cumpleanos a 11.000 kms de nuestro hogar en el dia de nuestra bendita tierra.

May
29

Hemos llegado a Ulan Bator, la cuidad se nos presenta igual que el desierto que veiamos a traves de la ventanilla del tren que acabamos de dejar. Triste, solitaria y fria, a lo lejos en las montañas que rodean el valle donde se ubica la capital, la nieve tiñe de blanco, sus laderas escarpadas, haciendo que el aire sople gelido y constante. Esto no sera posiblemente mas que un preambulo de lo que nos espera en el desierto, donde no es tan sencillo buscar refugio.

Nos dirigimos al lugar de ubicacion de nuestro medio de transporte durante los proximos quince dias, y hacemos una pequeña prueba dinamica, sorprendentemente, no se encuentran en tan buen estado las fotografias reflejaban. Tal vez es lo normal, son motos de alquiler, no podemos esperar mas. Intentaremos que nos solucionen algunos fallos, como las luces en una de ellas, y otras pequeñas minucias como los frenos, quien va a querer frenar en el desierto. Tambien es verdad.

Solucionado este tramite, y el tiempo libre, nos da opcion a tomar algo. La picaresca de que hacemos gala los españoles, se queda un poco corta con la de los Mongoles, en varias ocasiones intentan inflarnos la minuta, (como se habran dado cuenta que somos guiris), con diferentes argucias, de las que unas veces salimos mejor parado que otras. Nada sangrante, pero si desilusionante. Eso no impide que demos tambien con gente correcta y muy amable. De todos modos estamos contentos, “el cafre”, ha recuperado su pasaporte, aunque sigue en Pekin. Ha conseguido un vuelo a primera hora de la mañana, asi que intentaremos continuar con el plan establecido, en todo caso retrasarlo un par de horas, asi que nos retiramos a nuestro calido (por el momento) lugar de reposo.

Suena un mensaje,” mal tiempo en China, vuelo retrasado”, no comienza bien el dia, aun estamos en la cama, y tenemos que alterar el planing previsto. Llamamos a el encargado del alquiler, y le comunicamos el retraso. Tiene un poco mas de margen, para ponernos al menos uno de los dos frenos.

El resto del dia, lo empleamos en conocer un poco la gastronomia, del pais, y algun mercado local, esperemos que el retraso anunciado de doce horas del vuelo, se cumpla, y esta noche, estar todos de nuevo juntos, para oir alguna isa canaria, y cantar el feliz cumpleaños a nuestro compañero.

May
28

Me despierto descansado, con el cuerpo acostumbrado al sonido, tanto que ya no me molesta.  El tren sigue a su ritmo y nos vamos haciendo a el. Mis compañeros siguen durmiendo, mientras la claridad que se filtra por la ventana, me hace saltar de mis pensamientos, en busca del paisaje.

Llevo varias horas observando tremendas extensiones de dunas, y en mi cabeza empiezan las cavilaciones, mejor disfruto de lo que estoy viendo y dejo de adelantar acontecimientos. A medida que avanza la aventura, y vamos pasando los dias, con sus anecdotas, notamos que las preocupaciones son totalmente distintas, aunque siempre aparece alguna por ahi.

 La entrada a Mongolia fue lo ultimo que recuerdo, y de eso hace solo unas horas. Tras dejar atras la frontera China, el Transiberiano, vuelve a parar. Mirando desde nuestro camarote, vemos un edificio cuadrado de dimensiones bastante considerables, y poblado de multiples ventanas, en cuya fachada, destacan la leyenda “Welcome to Mongolia”, en letras luminosas y voluminosas. Al oir la parada del tren, desde el edificio, se pone en marcha, toda una legion de personal  femenino, perfectamente uniformadas. Estan muy bien organizadas, y conocen perfectamente el cometido que tienen que realizar. Se distribuyen los vagones, de forma que cada una de ellas, se introduce en uno. De repente, aparece en la puerta de nuestro camarote, una de ellas, (solo delata su feminidad, su falda), totalmente vestida de verde con sus insignias rojas, de corte ruso. Nos pide el pasaporte.

Nos miramos de reojo, mientras la agente de aduanas, pasa perpleja las hojas, una y otra vez. Nos habla a viva voz, con lo cual su porte femenino se viene totalmente abajo. El grito hace que sea como si fuesen dos, cuando nos pregunta “Visa no!!, Visa no!!”. Haciendonos los despistados y con carita de cordero degollado, le preguntamos, si se puede gestionar sobre la marcha (con nuestro ingles, a gestos). Su respuesta despues de una mirada que cortaba el aliento, fue “!Siganme!”. Eramos los unicos cafres que nos aventuramos a subir al tren sin visado (gracias a la recomendacion de uno de los integrantes por supuesto) Quien seria!!! L a respuesta ya la conocemos desde nuestro viaje a Costa Rica, “la aventura es la aventura”

No nos fue tan mal, el guardia (masculino) que nos atendio, y suponemos seria algun alto cargo, o simplemente un mandao para este tipo de imprevistos. Aunque no sonriendo presisamente, pues a nuestra llegada, su atencion se depositaba en el ordenador, intentando agredir hasta la desaparicion a cuantos extranjeros aparecian por la pantalla,  juegando a no sabemos que videojuego. Pero poco a poco su humor cambio, incluso llegando a sonreirnos, y sin dejar nunca de ser amable, al igual que el resto de sus companer@s. Regresamos al  tren aliviados, pues ya podiamos seguir el viaje, rumbo a Ulan Bator.